En el fondo del lago
las sacerdotisas duermen..

Quíen se atreve a despertarlas
de su sueño sagrado,

de su extraño delirio
de siglos
en la memoria de agua..


Ellas vuelven...


cuando un alma las reclama
para la danza de la vida,

se desprenden de su piel de algas

y renacen alli
en la quieta orilla
al amparo de los árboles silentes..

Ellas le tienden
al viajero las manos..,

la mirada, mas honda
que un abismo esmeralda,

el corazón secreto
de su enigma
y su canto..

No te resistas
a convocar sus ecos,

a la caricia donde
la humedad
se hizo sangre de nácar,

a la tibieza de sus besos
que guardan los misterios
definitivos..

Ellas son dulces,
ellas son sabias,
habitan en lo insólito...

Pero por ti han emergido
de sus tronos eternos,
bajo una forma

de mujer..

Pues has sabido convocarlas...